Este producto innovador ofrece una solución perfecta a los numerosos problemas que afectan al uso de interruptores tradicionales en entornos de almacenamiento en frío. Las instalaciones de almacenamiento en frío son conocidas por sus condiciones desafiantes, con temperaturas extremadamente bajas, alta humedad y, a menudo, atmósferas corrosivas debido a la presencia de refrigerantes. Los interruptores tradicionales en tales entornos frecuentemente enfrentan problemas como congelación de piezas móviles, corrosión de componentes metálicos que pueden provocar fallas eléctricas y cierres de contactos imprecisos debido a la acumulación de hielo o condensación.